Comprar motos usadas ¿Un peligro?

vendidoUna persona busca una moto de segunda mano y encuentra el modelo que busca en otra provincia, va a buscarlo con un amigo, la ven, la prueban brevemente y deciden comprarla, se supone que está en buen estado al corriente de revisiones y sin accidentes. Una vez en casa el comprador decide que lo mejor es llevar la moto al taller para una revisión y solucionar unos problemas menores que ha localizado y es cuando empieza el drama. El vendedor no aporta facturas de revisiones por lo que no se puede verificar el estado del mantenimiento, los carenados de la moto están reparados de forma defectuosa, lo que demuestra la falsedad de la manifestación de que la moto no ha sufrido accidentes y lo peor de todo una fuga de aceite nos lleva hasta una grieta en los cárteres del motor. En resumen vale tanto la reparación como lo que se ha pagado por el vehículo.
Esta situación aunque pueda parecerlo no es ficticia, es una realidad que estamos viviendo en el taller estos días, es triste pero una realidad demasiado frecuente, gente que juega impunemente con la ilusión y el dinero de otros. Si para mi es duro tener que llamar a un cliente para romperle las ilusiones y ver como literalmente se viene abajo, no puedo imaginar cómo lo tiene que pasar la persona afectada, sin dinero, sin vehículo y casi sin opciones.
Vaya por delante que yo compré mi ST3 de segunda mano, por lo que no tengo ningún tipo de animadversión hacia las compra de usados, es mas hace pocos días pusimos en funcionamiento un apartado de usados en nuestra web. Precisamente la finalidad de esta entrada es la de poder dar unas indicaciones básicas que nos permitan tratar de aportar seguridad a nuestras compras.

¿Particular o compraventa?
Hoy en día existen muchas webs dedicadas a la promoción de ventas entre particulares, son grandes escaparates donde poder encontrar literalmente decenas de miles de vehículos (motos.net, mil anuncios, segunda mano, etc.), son una gran herramienta para localizar “la moto” nuestra futura montura. En ellas participan indistintamente particulares y profesionales.
La compra a un profesional debe aportar un plus de garantía y confianza. Un vehículo usado siempre es susceptible de sufrir algún tipo de avería, mas contra mayor sea su antigüedad y su kilometraje, el profesional debe aportar una garantía por escrito donde se detallen las condiciones y duración de la misma, por ley mínimo un año, precisamente por ello lo habitual en estos casos es que se haga mínimo una pequeña revisión para conocer el estado del vehículo y así poder asumir esa garantía. De un profesional siempre es más fácil obtener valoraciones y opiniones que nos aporten confianza o que al contrario nos desaconsejen confiar en él, en contrapartida el precio será superior al de un particular.
La compra a un particular tiene que suponer un descuento sobre el precio final, por desgracia hoy en día no es difícil encontrar anuncios de particulares con precios superiores a los de profesionales. En la mayoría de los casos es más difícil poder obtener una opinión o valoración sobre el vendedor, salvo que sea un conocido o amigo de un amigo, también son las compras más delicadas pues es donde más difícil poder ejercer nuestros derechos como consumidores. En contra de lo que se piensa un particular no está exento de responsabilidad en la venta, su responsabilidad es exactamente la misma que la de un profesional, sobre todo en lo que respecta a vicios ocultos. Cuando tratamos con particulares es extremadamente importante acudir a un taller de confianza que pueda hacer una valoración previa del vehículo y asesorarnos. Si se trata de una simple inspección ocular y prueba del vehículo, lo más habitual es que se haga de forma gratuita, sobre todo si es “nuestro” taller de confianza. En caso de alguna duda nunca está de más el realizar una pequeña revisión para garantizar la compra, un incremento de precio de 40€ o incluso de 80€ no debe de ser obstáculo para una compra y nos puede acabar ahorrando un disgusto importante. En caso de no hacer la valoración mecánica antes de la compra siempre es conveniente hacerla inmediatamente después, así en caso de que existan problemas serios se puede pedir la anulación de la operación.

Coherencia
Creo que es un término que define muy bien lo que debemos de encontrar. Debe de existir una coherencia entre lo que nos dice el vendedor y lo que nos dice la moto, por ejemplo si el vendedor manifiesta que la moto nunca ha rodado en circuito lo lógico es que no estén desgastadas las estriberas de rozar en el asfalto, ni la goma degradada por la temperatura. Otra cuestión importante es el aspecto general, lo normal es que una persona cuidadosa lo sea con el exterior y con el interior, una persona que no cuida el exterior difícilmente se preocupara por la mecánica, desconfiar de motos que se vean descuidadas o sucias, si no te molestas en limpiar la moto para venderla poco te interesa. Son cuestiones demasiado obvias pero fácilmente justificables por un vendedor convincente, por eso siempre digo “coherencia”, no nos dejemos engañar por las palabras a la hora de comprar son los hechos los que nos deben de convencer. El otro día un vendedor me pregunto “¿No te fías de mí?” mi respuesta fue sencilla, “no desconfió por eso estamos hablando, pero no te conozco por lo que no sé si me puedo fiar” si hay revisiones tiene que haber facturas o documentos que lo acrediten, si no se aportan documentos sencillamente no podemos creer que haya revisiones, no convirtamos la compra de un vehículo en un acto de fe, tratemos de ser objetivos.

Documentación
El tema de papeleo es algo que siempre dejamos para el final, pero que vale la pena anticipar, no es que nos vendan una moto robada o no, es conocer de antemano la situación administrativa del vehículo. El vendedor es el responsable de facilitar toda la documentación necesaria para el cambio de titular, el comprador el responsable de hacer el cambio de titular. Pidamos ver “los papeles” durante la primera inspección, en ellos veremos si el vehículo está al corriente de ITV (deberá de aportar el informe correspondiente), los kilómetros que tenía la moto en la última inspección y si se corresponden con los que tiene en la actualidad. También veremos si el vendedor corresponde con el titular o no, en caso de que no corresponda siempre realizar el contrato de compraventa a nombre del vendedor y especificar en el que el titular es otra persona, si no estaríamos indefensos ante una posible reclamación, sería imposible actuar contra el vendedor.
En el portal de la DGT podemos pedir un informe del vehículo, son 8,20€ de tasas pero necesitamos el DNI electrónico o certificado digital, si no cualquier gestoría nos lo tramitara por unos pocos euros de más. A través de este informe conoceremos:
• Titularidad del vehículo, que persona consta en la DGT como titular, si existe más de uno, si es de un renting…
• Datos técnicos.
• Número de titulares anteriores, a cuantas personas ha pertenecido el vehículo, si es realmente una 2ª, 3ª o 4ª mano
• Situación administrativa, si está autorizado para circular o está en baja temporal, incluso si lo ha estado con anterioridad
• Fecha de caducidad de ITV, debe de coincidir con la del informe y la ficha técnica
• Cargas o gravámenes que impiden la transmisión del vehículo, si existen reservas de dominio y/o embargos, si el vehículo está al corriente de pago de impuestos o multas que puedan impedir su transmisión. Si aparece el texto «incidencia denegatoria» huyamos como de la peste, el vehículo no podrá cambiar de titular.
Si finalmente realizamos la compra, procurar pagar a través de transferencia. La ley anti fraude fiscal impide el pago en efectivo de más de 2.500€ si son relaciones comerciales, es decir siempre que una de las partes actúe como profesional, en el caso de particulares no. Aun así es aconsejable que quede registro de la operación, ya sea por trasferencia o por ingreso bancario en nuestro nombre.
El contrato de compraventa es indispensable. Es un contrato privado en el que se detallan las condiciones de la venta, en él debe de constar el nombre del comprador y del vendedor, si es diferente al titular se hará constar en el contrato, así como las condiciones generales del vehículo y si existen daños que se nos comunican, si el contrato consta de más de una hoja se firmarán todas por parte de las personas involucradas en la venta y guardaremos el contrato junto con una fotocopia del DNI del vendedor.