Siniestro total

Aunque alguno lo pueda pensar no me refiero al grupo gallego de rock, si no a lo que a veces nos dice nuestra compañía de seguros después de un accidente. Estos últimos días hemos estado con un problema de estos en el taller y veo que el desconocimiento del usuario con respecto a él es muy grande y la posición de las compañías demasiado prepotente, así que me animo con esta entrada.

Empecemos por definir que entienden las compañías por siniestro total o pérdida total, según su definición es “cuando el importe de la reparación supera un porcentaje X del coste del valor del vehículo en el instante anterior al accidente”. Hasta aquí todo correcto y si el seguro que tenemos contratado es un seguro a todo riesgo que incluye los daños propios poco podemos objetar. Contratamos un seguro por el cual en caso de que nosotros dañemos nuestro vehículo la aseguradora nos va a indemnizar de determinada manera.

¿Qué pasa cuando el seguro que tenemos es el conocido como “seguro a terceros”?

El seguro a terceros es en realidad una combinación de varios seguros, por un lado un seguro de responsabilidad civil que cumple las garantías mínimas que exige la ley (seguro obligatorio de automóviles), normalmente una ampliación de garantías del S.O. y lo que más nos interesa en este caso un seguro de reclamación de daños, ya que cuando sufrimos un accidente por culpa de otra persona la ley obliga al causante del accidente a resarcirnos de los daños, en esto el código civil en su artículo 1902 es muy claro “El que por acción u omisión causa daño a otro, interviniendo culpa o negligencia, está obligado a reparar el daño causado. ”

¿Es malo que nos declaren el vehículo pérdida total?

Realmente y sin más consideraciones no es ni malo ni bueno, todo dependerá de la valoración que se haga de esa perdida y ahí es donde entra la picaresca de las compañías, vamos a ver un ejemplo concreto, que es con el que hemos estado estaos días.

Un ciclomotor con cuatro años, estado de conservación muy bueno y apenas 8.000km, los daños ascienden a 1.147€. La compañía fija el valor de mercado en 1.000€

Como el valor de reparación supera claramente el valor de sustitución determinan la pérdida total del vehículo. Hasta aquí nada que objetar, yo como profesional del taller también desaconsejo la reparación en estos casos. Pero cuidado que esto no ha hecho más que empezar.

Ahora llega la segunda parte y más delicada, fijar el valor de la indemnización. Aquí la compañía argumenta que si bien la reparación no es rentable lo que queda del vehículo tiene un determinado valor, en este caso lo cifran en 200€, por lo tanto la indemnización queda de la siguiente manera; 1.000€ del vehículo menos los 200€ de “restos” 800€ a liquidar.

Es decir nos pagan 800€ para que compremos un vehículo de segunda mano del que desconocemos el estado real y que vale 1.000€, sobre el que además tendremos que pagar un cambio de nombre que vale 90€.

Resumiendo la compañía en lugar de pagar 1.147€ paga 800€ con un ahorro de 347€ y nosotros recibimos 800€ y debemos de pagar 1.090€, un sobre coste de 290€, cuando si la compañía pagase directamente la reparación no deberíamos de aportar ni un céntimo. Está claro que de esta forma no se cumple la premisa de “reparar el daño causado” si no que se causa un nuevo perjuicio.

¿Qué podemos hacer en estos casos?

Lo primero es tener muy claro cuáles son nuestros derechos y también que por desgracia las compañías de seguros no siempre velan por el interés de sus asegurados o al menos no lo hacen de manera eficaz. Mi primer consejo es recurrir a un abogado independiente, que analice la situación y vea de qué opciones disponemos, es importante leer la póliza pues las compañías acostumbran a fijar unos costes máximos de defensa que en la mayoría de los casos serán suficientes para cubrir los honorarios del abogado.

Por experiencia y por la jurisprudencia que hay, en casos que la culpa está clara si el valor de la reparación es razonable, se llega a un juicio con el vehículo reparado aportando la correspondiente factura, el juez va a considerar daños probados la reparación del vehículo e incluirla en la indemnización que fije, pero claro esto significa tener que anticipar el pago de la reparación, por ello es importante antes de dar ningún paso ponernos en manos de un experto que nos asesore.