¿Qué casco elegir?

casco_motoEs una de las primeras preguntas que se realiza cualquier nuevo usuario, en el  mercado encontramos cientos de modelos de cascos de una gama increíble de precios y colores. Si nuestra moto es un scooter que usaremos en ciudad, no es necesario invertir un disparate en un casco, como no usaremos un casco tipo jet para circular en circuito.

Los cascos los podemos dividir en dos grupos principales por su forma, integrales y jet. El casco INTEGRAL es totalmente cerrado con una simple apertura frontal recubierta por una pantalla que es por donde vemos. El tipo JET en cambio es totalmente abierto por la parte frontal, aunque en ocasiones dispone también de una pantalla que nos cubre parcialmente la cara.

El casco integral ofrece mayor seguridad, mientras el jet mejora la comodidad.

Ventajas:

  • Principalmente los cascos tipo jet están diseñados para la ciudad, son más cómodos de poner y quitar, abultan menos por lo que se pueden guardar sin dificultad en los cofres y baúles, son más livianos y mejoran la visión periférica.
  • Los cascos integrales nos ofrecen mayor protección en caso de accidente y protegen también mejor del frío

Inconvenientes:

  • El casco tipo jet, no protege una parte tan importante como es el mentón. Teniendo en cuenta que el tipo de accidente más habitual en la ciudad es la colisión y que como consecuencia de la misma podemos salir disparados de la moto es un punto importante a tener en cuenta.
  • El casco integral es más pesado y limita más la visión periférica al tener que observar a través de “una ventana”

Como veis los dos tipos de casco tienen sus ventajas e inconvenientes, la decisión la debéis de tomar valorando todos los pros y los contras, mi único consejo es no usar un tipo jet fuera de la ciudad.

Una vez superado esta primera decisión viene el segundo paso la elección del casco.

Primero hay que asegurase que es un modelo homologado, eso lo veremos por las etiquetas C€  con el correspondiente nº de homologación.

Es muy importante tener claro que con los cascos pasa como con la ropa, no todos los cascos tiene la misma forma interior, así que uno de una talla determinada os puede sentar como un guante y otro modelo de la misma talla ser incomodo o poco adecuado. Elegir un casco nunca debe ser una cuestión meramente estética, hablamos de seguridad. Por lo tanto debemos de asegurarnos de que el casco se nos adapta bien, ni pequeño ni por supuesto grande, un casco grande o mal abrochado se puede volver en contra nuestro en caso de accidente. Nos lo probaremos y verificaremos que nos ajusta lo suficiente como para que no se mueva (el vendedor experimentado nos tratará de mover el casco una vez puesto, si nos arrastra la cabeza antes que conseguir que se mueva el casco nos ajusta lo suficiente), Tampoco debe aprisionarnos la cara, una buena comprobación es abrir y cerrar la boca, si el casco aprieta en exceso nos morderemos el interior de las mejillas. También comprobaremos que no nos moleste en las orejas o que no apriete en exceso la cabeza, vamos que nos lo tomemos con calma y si no se adapta bien pasemos a otro modelo, luego ya buscaremos decoraciones.

La Vida de un casco.

Los cascos tienen una vida útil limitada, normalmente cuatro o cinco años. No es que caduquen, antiguamente sí que habían cascos de policarbonato que tenían fecha de caducidad pero actualmente no, pero su interior de espuma de poliuretano deteriora y el casco se va “soltando”. Cada vez nos sujeta menos y se vuelve peligroso. También debemos de mostrar cuidado con las correas de fijación y anclajes, que no se deterioren por el uso o aparezcan cortes. Un casco que no esté bien sujeto puede salir volando en caso de accidente o lo que es pero descolocarse y causar más daños de los que evita.

Los cascos se deben de sustituir siempre después de un accidente en el que reciban un impacto fuerte, aunque lo veamos integro. La estructura exterior está diseñada para disipar por toda la cubierta la energía del golpe, esto hace que un fuerte impacto debilite toda la estructura no solo un punto, por lo tanto un casco que ha recibido un fuerte impacto se debe de sustituir si o si (una caída accidental del casco al suelo no es un fuerte impacto).

Por último, no se pueden modificar bajo ningún concepto la calota (cubierta) del casco.

A veces veo gente que sin ningún pudor taladra las calotas para poner anillas de fijación, soportar cámaras de video o incluso poder pasar los antirrobos a través de ellas, esto es una aberración terrible. Como he dicho antes los cascos se diseñan en su conjunto ya que las fuerzas de un impacto deben de disiparse a través de toda la calota, de esta forma se evita daños no solo en la cabeza sino también en el cuello. Un simple taladro puede provocar que las fuerzas del impacto no se distribuyan de forma adecuada y la fractura del casco, por lo tanto evitaremos manipular la calota, podremos pintarla siempre que el material de construcción lo soporte, en un principio si el casco viene pintado no hay problema en repintar, si no viene pintado de origen evitaremos hacerlo para no debilitar el material.