¿Qué pasa con DUCATI?

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Los que me conocen saben que soy un apasionado de DUCATI. No es producto de una moda, es una pasión formada en las largas noches de junio en la montaña de Montjuich, oyendo el bramar de sus motores y disfrutando tanto de sus victorias como de sus derrotas.

Entre mis muchos amigos Ducateros, me gusta más que el termino Ducatista, existe últimamente un cierto desánimo y/o desconcierto, yo tampoco soy ajeno a él. Las últimas Ducati parece que han perdido parte de su identidad.

Ducati ha destacado por ser una marca innovadora, en cierto modo revolucionaria. Cuando el mundo de las dos ruedas se decantaba por chasis de aluminio tipo Delta Box Ducati seguía fiel a los diseños multitublares, cuando las marcas japonesas apostaban por la potencia Ducati apostaba por la estabilidad y manejabilidad, a las pinzas de seis pistones se respondía con horquillas invertidas, a las 16 valvulas con un sistema desmodromico y a las cadenas de distribución con correas dentadas.

Que pasa entonces con las últimas presentaciones, un motor 1198 sin correas, suspensiones traseras sin bieletas, basculantes convencionales en lugar de monobrazos, motos con simple disco delantero, una moto sin chasis tubular. Para colmo Kawasaki presenta la H2R con horquilla invertida, mono brazo trasero, Brembo radial y un precioso chasis Trellis, la más Ducati de las no Ducati, según algunos incluso con más esencia Ducati que las ultimas Ducati.

Estos cambios están generando no solo un cierto desconcierto si no también una huida de Ducati por parte de muchos hasta ahora irreductibles seguidores de la marca.

¿Qué pasa con Ducati?

Supongo que algo así pasó cuando Ducati decidió abandonar la distribución por eje rey en favor de las correas dentadas o paso a poner “traje completo” a sus hasta entonces semidesnudas y preciosas motos. Ducati es sinónimo de pasión y la pasión es visceral, por lo tanto no son de extrañar esas reacciones frente a los cambios.

Lo importante es que Ducati no pierda su ADN, la innovación, la técnica y el concepto deportivo. Ahora se decanta por la electrónica como método para ofrecer más que sus rivales, ABS ajustables, control de tracción, suspensiones inteligentes, modos de potencia, Ride by Wire, etc. No niego que sea una apuesta arriesgada, hoy por hoy el punto débil de las mecánicas no es la mecánica en sí, si no la electrónica, por lo tanto es una apuesta delicada.

Un amigo me comentaba que es más sencillo y económico implementar electrónica que desarrollar tecnología, yo como mecánico prefiero las cosas simples, hay una máxima que dice que lo que no esta no se estropea, pero como técnico valoro positivamente las grandes ventajas que nos aporta la gestión electrónica, también reconozco que me da cierto miedo el camino emprendido, sobre todo por el sobreprecio que supone frente al resto de marcas, pero espero sinceramente que acabe marcando una época y que al final no veamos una Kawasaki H2R como la Ducati que nos gustaría tener, si no como el reconocimiento de otros al camino recorrido por Ducati